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¿Qué es la hernia discal? La columna vertebral está formada por 24 vértebras articuladas y separadas entre si por discos intervertebrales, estructuras clave en la movilidad del raquis o columna. Los discos intervertebrales soportan las presiones que se ejercen sobre el raquis, actúan como amortiguadores y distribuyen las cargas, de ahí que cualquier dolencia del disco afecte sobremanera a la persona que lo sufre. Entre las más dolorosas, incapacitantes y que más bajas laborales provocan, destaca la hernia de disco. Es una importante lesión producida por la degeneración del disco intervertebral y la salida total o parcial del núcleo pulposo a través del anillo fibroso. El proceso degenerativo es largo. Se inicia en la adolescencia y alcanza su máxima expresión entre los 40 y 50 años, edad en la que aparecen con más frecuencia las hernias discales. Por causas degenerativas o traumáticas y debido a sobrecargas posturales o a la manipulación de cargas, el anillo fibroso sufre desgarros, se va debilitando y el núcleo pulposo, sometido a más presión, emigra hacia la zona debilitada e inicialmente se produce la protusión discal: el núcleo empuja al anillo pero sin salir del mismo. El siguiente estadio es la hernia discal: el anillo se rompe y por la fisura sale el núcleo pulposo, que según en qué dirección lo haga, puede comprimir la médula, las raíces nerviosas que salen de ella, o estructuras muy sensibles como el ligamento vertebral común posterior. La mayor parte de las protusiones y hernias discales se producen en la columna lumbar, menos en la cervical y son excepcionales en la dorsal. ¿Se puede evitar la degeneración discal y la aparición de Hernias? Aunque hay un marcado componente genético y si hay historia familiar de hernia discal hay más riesgo de padecerla, se puede prevenir mediante: Ejercicio físico, como la practica del Método Pilates, que potencie la musculatura de la columna y mantenga su flexibilidad Hidratación adecuada Higiene postural, evitando traumatismos y sobrecargas Una vida saludable sin tabaco, ya que la vasoconstricción que éste produce reduce el aporte sanguíneo a los discos, ya de por si escaso, lo que contribuye a su deshidratación Descanso nocturno óptimo ¿Se puede practicar el Método Pilates y mejorar la sintomatología? Por supuesto. Su práctica disminuye la presión sobre los discos intervertebrales y esto reduce la compresión nerviosa y con ello el dolor. El Método Pilates busca el movimiento del cuerpo a través del “centro” formado por la musculatura abdominal, glútea, lumbar y perineal. Fortaleciendo esta musculatura se consiguen numerosos beneficios como en el caso de las hernias es devolver la movilidad a cada segmento vertebral. Con la práctica habitual del método, conseguimos que nuestro cuerpo alcance una postura óptima, que nuestra sintomatología disminuya, que se relaje la musculatura afectada y que obtengamos una disminución del dolor, aumento de la movilidad y una mejora en las actividades de la vida diaria.
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